
De manera análoga, unos 370000 años después del Big Bang, los electrones y protones del Universo empezaron a combinarse formando hidrógeno, "congelando" las ondas de presión que se crearon cuando el Universo formó las primeras estructuras. Estas ondas de presión se llaman oscilaciones acústicas bariónicas (OAB) y la distancia que viajaron es conocida como horizonte acústico. Esta distancia es el producto de la velocidad del sonido multiplicado por la edad del Universo cuando se congelaron. Así como existe una densidad superior de aire en una onda acústica corriente, hay una mayor acumulación de materia (galaxias) a la distancia marcada por este horizonte. Hoy en día, esta distancia es de unos 450 millones de años luz y proporciona una "regla estándar" fija para la cosmología.
DES medirá la distribución de cientos de millones de galaxias en función de la distancia (a la Tierra). Estas medidas determinarán la escala angular del horizonte acústico para galaxias a distintos desplazamientos al rojo. Combinando esas medidas tendremos información sobre la historia de la expansión cósmica, complementaria a la información obtenida con las supernovas.